¡Soy rica!

Llega el calor y con él la pereza de tener que guardar la ropa de invierno y  la ilusión de recobrar la ropa de verano.

Descubrir como si fueran nuevas las sandalias del año pasado, vestidos, bikinis y pareos, pantalones ligeros… ¡una fiesta de color!

En esto pasé el fin de semana, haciendo el ejercicio de doblar y desdoblar ropa, lavar, colgar, ordenar y encontrar en un bolsillo un billete de 50€. Continúa leyendo ¡Soy rica!