La payasa

Yo se que cuesta creer algunas de las historias que cuento aquí.  

Nunca había tenido unos tacones, soy mas de playeras. Mi ex-J, con el que pasé 10 años de mi vida, (increíble ¿eh?), siempre me decía que me había quedado en el look universitario, eso, y que mi música preferida era la música de ascensor.  

Llevaba varias semanas pasando por el escaparate… ¡qué tacones tan bonitos! Hasta tres veces entré en la tienda.

– No, estos zapatos no se rebajan, están hechos a mano.

Joe que mala suerte, no me podía enamorar de unos tacones normales.

Se acerca mi cumpleaños así que decido volver a dar una vuelta por la tienda.

La dependienta de hoy, no da crédito.

– ¿Son tus primeros tacones?

– Sí, ¿que pasa? pienso…

– ¿Pero cuántos años tienes?

–  ¡Será z…!- pienso…

– ¿Y que te pones en las bodas?

– ¿Bodas? ni me las mentes.. – pienso..

–  ¿Y para salir?  ¿ni un día señalado?

Argg… vaya vida de m. tengo. No tengo con quien lucir mis tacones.

¡Me los quedo!. Recuerdo que viejuno cool también se quedó flipado una vez que me pidió que fuera en tacones,  decía que le ponían mucho.  Imposible, majo, le dije toda chulita de mí, no tengo. 

Los estreno en el día de mi cumple, comida familiar en casa de los papis.

Mi padre, que abre la puerta,  me mira los pies y literalmente se descojona.

– Pues no se de que te ríes. 

Mi hermano pequeño, que se ha estado tomando el vermú con los colegas y está ya un poco achispado, me agarra de la cintura y me dice, dandome un beso, que estoy guapísima. Gracias, Tomate, se que la altura extra de los zancos ayuda a la figura y que los dos kilos de maquillaje, que llevo, también. Y que tu estás ya pedo, pero vamos, que se agradece.

La cuñadísima dice que a ella le encantan, que tienen mucha personalidad.  

En esto que la Luisa sale de la cocina…

– ¡Qué es esta escandalera¡  Felicidades hija, dice secádose las manos sobre el mandil. Baja la mirada y …

– Vaya zapatos de payasa – me dice.

Este «decir las cosas sin filtro» lo he heredado de la Luisa, y en estas situaciones es cuando te das cuenta del daño que hacen.

¿Ves por qué no necesito unos tacones? Nunca mas me los he vuelto a poner, los encontrareis en wallapop.

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