El sarao al que no me invitaron

Si eres una segundona lo eres en todas partes.

Tenía ganas de volver a desahogarme un poquito, pero el trabajo me deja tan hecha polvo que, ni ganas de escribir me quedan, como para ir de saraos.

Y hoy quiero contar cómo ser súper Patética en el mundo laboral y como la suerte me da la espalda, ¡quién me pone la pierna encima!

El caso, que soy la tercera de abordo de una empresa pequeñita. Sí, tenemos directora, subdirector y la moi (lease «mua» que yo sé mucho de idiomas).

Ellos siempre van a los saraos y yo, me quedo compuesta y sin novio, como es natural.

Ayer me entero de que hoy tenían súper sarao, súper cena con entrega de premios incluida.

– ¡Ah! no puedes ir, esta el aforo lleno y son 100 euros de entrada.

РVale, ya os ver̩ en las revistas del gremio el mes que viene.

Parece ser que el subdirector esta mañana ha empezado con gripe.

-Patéticaperez, esta tarde no creo que venga, no me encuentro muy bien…

Pues ahora que lo dices….a mí también me duele la garganta…

Y no hay que ser muy listo para saber el final.

Mi jefa una hora antes de que comience el sarao:

– Finalmente nos sobra una entrada, ¿quieres venirte?

– No me encuentro bien, estoy de camino a casa. Gracias por pensar en mí, pasadlo bien.

Tenía ganas de ser mala porque mala ya estoy,  así que me he pasado por el chino del barrio, que vende unas palmeras de chocolate que flipan, hace tanto tiempo que no las degusto ….. hmmmmm

Sí, estoy mala pero, como dice la Luisa, soy capaz de bailar alrededor de un papel de caramelo. Un té y unos gelocatiles y mañana será otro día.

Pena de cena con tacones y rodeada de la farándula española, ¿hubiese estado ahí mi príncipe azul esperando?  Pobrecillo….

FELIZ DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA.

Total Page Visits: 459 - Today Page Visits: 1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *