Decir adiós online

Ligar online, hasta ahora, no me ha dado resultados.

Me refiero a resultados positivos, porque malos tengo una ristra. Y tampoco es que pida mucho. Lo que sí que me he dado cuenta es que cada vez bajo menos el listón y esto no puede ser, o me gusta, o me gusta. No estoy yo para perder el tiempo, que hay más cosas que hacer en la vida. Si hay que decir adiós, cuanto antes mejor. Continúa leyendo Decir adiós online

Mis fans

No voy a quejarme de los perfiles que me ofrece Tinder cuando juego a que me muestre todos los solteros que tengo a mi alrededor con un simple desliz de dedo. Bueno un poquito sí.

Patsy me tiene dicho que haga el favor de bajar la edad en mi búsqueda. Como me gustan más mayores tengo el techo en los 50 años y yo creo que el maldito algoritmo sólo me muestra los «señores» de 49 y 50. Lo hace para fastidiarme y que pague la cuota, pero sigo resistiéndome. Y no es que yo me sienta como una universitaria pero es que de verdad… ¡peor que mi padre! Continúa leyendo Mis fans

De persecución

«Pues es vasodilatador. No veas cómo te pone. Como una moto»

Ya sabéis lo que me gusta oír conversaciones ajenas, eso o que, como casi siempre voy sola, pues no me queda otra.  No soy yo, es que las ondas llegan a mí.

Lo mejor es que esta conversación la están teniendo un cajero de Mercadona y un chico que …. ¡Uy! pues no está nada mal si me hago a la idea de lo que hay debajo de la máscarilla y esas gafas modernas de sol. Continúa leyendo De persecución

Los «estados» de los ex

Esto de las redes sociales y de seguir teniendo el teléfono guardado de tantos conocidos es muy peligroso.
Antes, pues tenías el teléfono anotado en una libretita y ya. Recuerdo cuando era pequeña llamar al chico que me gustaba e inmediatamente colgar, molestando la paz del hogar del pobre susodicho.

Después llegó whatsapp y lo fue empeorando. Podías ver si estaba en línea o no, haciéndote mala sangre por si estaba hablando con alguna otra, cuando ese era “mí momento”, momento en el que me daba las buenas noches.
Luego las fotos. Me sabía de memoria todas sus fotos de perfil, llevaba un recuento hasta de cuando las cambiaba. Y ya, para remate, llegaron los estados de whatsapp. Continúa leyendo Los «estados» de los ex

¿Soy una pesada?

Esta reflexión viene de algo que leí un día: «si quieres que algo te salga bien no lo cuentes» .

Y ¿eso por qué? le pregunté a Google.

Pues por lo visto las energías, la envidia, los males de ojos y esas cosas, hacen que se te estropeen los planes.

Pero es que yo soy de mucho contar, ¿será por eso que soy una Patetica?

Pasemos a los hechos. Continúa leyendo ¿Soy una pesada?